15 de julio de 2013

LEON VITALI, EL ASISTENTE PERSONAL


Tomado  del artículo Le Grand Atelier, publicado en Les Inrockuptibles Hors Serie. Kubrick: L’Odyssee d’un Solitaire. 1999. Por Fréderic Bonnaud. Entrevistas por Fréderic Bonnaud  y JD Beauvallet. Traducción del francés por Raúl Lino Villanueva.




Con el fin de descifrar los famosos métodos de trabajo de Stanley Kubrick, desenmarañar leyenda y realidad, nos encontramos en Londres con tres de sus más cercanos y antiguos colaboradores: Leon Vitali, Jan Harlan y Julian Senior. Un gran avance en el sistema Kubrick para dibujar un retrato del genio artesano a la antigua, pedagogo incansable de meticulosidad más empírica que fría, gran comunicador curioso de todo. Y gran devoto y amigo de los animales.

L
eon Vitali, el asistente personal.
Para iniciar este día de entrevistas con los allegados de Stanley Kubrick, nos encontramos con una parte esencial del legendario "sistema Kubrick," Leon Vitali. Con Brian W. Cook y Anthony Frewin, Vitali es parte del círculo íntimo de los asistentes, todos dedicados al gran hombre, muy versado en sus métodos, dispuesto a conocer - y anticipar -  sus exigencias más extravagantes.

Encerrado en una sala de proyección de un laboratorio en las afueras de Londres para comprobar incansablemente la calidad de todas las copias de explotación para Europa, tanto las versiones dobladas como las versiones subtituladas, Vitali tiene las funciones derivadas de la manía heredera que realiza una tarea repetitiva con todo el cuidado necesario. Su tiempo es limitado, pero nos lo hará sentir lo menos posible, con una cortesía muy británica.

Como Brian Cook, Vitali trabajó con Kubrick desde Barry Lyndon. Pero él comenzó como actor: era el intérprete de Lord Bullingdon adolescente, que trata a Barry como un usurpador infiel y codicioso, antes de lesionarse la pierna en el duelo final en el desván. "Estudié en una escuela de arte dramático en Londres por dos años y medio. Salí en 1972. Había trabajado como actor profesional solo dos años y medio antes del papel en Barry Lyndon. Especialmente en televisión, un poco de teatro y sólo dos películas. Por lo tanto, no era el actor más profesional del elenco". Descubierto por Kubrick a través de fotos enviadas por su agente, Vitali recibe unas cuantas páginas del guión antes de ser convocado a una prueba de vídeo. Es elegido para el papel, sin haber conocido a Kubrick: "Lo vi por primera vez en el vestíbulo del hotel, la noche de mi llegada al set.  Sentí un golpecito en el hombro y me volví: era Stanley. Era muy extraño porque no era como me lo imaginaba. Tenía una voz dulce”.


Leon Vitali como Lord Bullingdon

En este rodaje, desde ya muy largo, comienza por estar dos meses y medio sin trabajar. Menos apurado que Harvey Keitel en Eyes Wide Shut, quién finalmente abandona el set sin siquiera haber empezado a filmar, llamado por otros proyectos, Vitali aprovecha para interesarse a la técnica y bombardea a Kubrick con preguntas. Este no tarda mucho en conectar con el  joven curioso de todo y que se sabe su texto "de memoria", aún sabiendo que no grabará al día siguiente. "Como pasaba mucho tiempo allí, empecé a interesarme mucho por la técnica. Preguntaba sobre los famosos lentes Zeiss con una abertura de F 0.7, que permitían la iluminación con velas. A Cada vez que le hacía una pregunta, me daba muchas explicaciones y nunca le molestaba que estuviera presente en el set, incluso cuando no me tocaba grabar, lo que era un privilegio muy raro. Lo que me encantaba era que hacía muchas tomas. Para mí, era una gran oportunidad para probar algo diferente cada vez, poder mejorarse. Pero nunca te decía como hacerlo. Con él aprendí a recargarme antes de una toma para entregar todo cuando escuchaba "Acción".

Después de Barry Lyndon, Vitali se fue a vivir a Estocolmo. Durante la preparación de El Resplandor, Kubrick se acuerda de él y le asigna una tarea específica: "En 1976, recibí un libro por correo, con sólo una pequeña nota diciendo: " Lee esto. Stanley." Era El Resplandor. Me llamó dos días después. Lo primero que me dijo que no fue "Hola Leon" o "Hola, soy Stanley," sino "¿Lo leíste?", le contesté "Si." Lo leí de un tirón. Luego me propuso trabajar en el proyecto, me preguntó si quería ir a Estados Unidos para encontrar al niño de la película. Debido a que en Barry Lyndon, durante la escena del concierto y de los zapatos muy grandes, cuando mi personaje interrumpe la música teniendo al niño de la mano, el niño estaba muy distraído, no podía concentrarse. Las personas lo presionaban, pidiéndole hacer un esfuerzo. Y yo, sólo lo tomé por los hombros y simplemente le dije "Concéntrate". Y Stanley dijo: "Dejen a León hacerlo, ha encontrado el truco." Debió tener eso en mente y lo repensó cuando se preguntó cómo iba a encontrar al chico para El Resplandor. En Estados Unidos, vimos algo así como cuatro mil niños para el papel. Conversábamos unos diez minutos con cada uno y tomábamos una Polaroid. Entonces llamaba a todos aquellos que me parecían apropiados, y trabajaba con ellos improvisando durante diez, veinte minutos. Así fue como hicimos la selección. El hecho de que yo mismo sea un actor y supiera comunicar con ellos debió parecerle muy útil a Stanley. Y cuando encontramos el niño, Danny Lloyd, Stanley me pidió que trabajara con él durante el rodaje".




Entrenador personal de Danny Lloyd y repetidor  de diálogos para todos los demás actores durante los quince meses de filmación de El Resplandor, Vitali recuerda que Kubrick a menudo se encerraba a solas con Jack Nicholson para trabajar y recoger sus sugerencias para la actuación y el diálogo. Pero niega que Nicholson hubiera tenido grandes problemas de memorización. Sin embargo, confirma que Kubrick odiaba por encima de todos a los actores que llegan al set de grabación sin conocer su texto a la perfección: "Según Stanley, los actores no deberían tener que pensar en su texto cuando están actuando. El diálogo debe convertirse en algo muy natural. Pero estaba muy abierto a cambios e ideas. Trabajaba a la manera de director de teatro. Había leído todo de Stanislavski. Hablábamos mucho porque mi aprendizaje de actuación estaba muy inspirado por Stanislavsky, el naturalismo en lugar de realismo. A Stanley le interesaba mucho eso. Estaba fascinado por la actuación".


Val Kilmer envió una grabación absolutamente fantástica. Decía un monólogo del libro, Short Timers. Pero Stanley ya había contratado a Matthew Modine. Buscamos desesperadamente un papel para Val Kilmer, pero no pudimos equilibrar el reparto con él.


El Resplandor finalmente terminado, Vitali regresa a Estocolmo y acepta todo lo que le proponen en cine, incluso los más pequeños trabajos, en fin, no la pasa bien. Pero permanece en contacto telefónico con Kubrick. "Cuando me enteré de que estaba preparando Full Metal Jacket, me encontraba en Inglaterra junto a la cama de mi madre moribunda. Lo llamé, él me habló de su nueva película. Le pregunté: "¿Puedo participar?" "Por supuesto que sí, me respondió, siempre y cuando te quedes aquí entre ocho meses y un año. "Se puso en contacto conmigo un par de meses más tarde. Tenía que visionar cerca de 4.000 casetes de video de audiciones de actores. Hicimos una campaña en la prensa de todo Estados Unidos. La respuesta fue increíble. Había una habitación llena de cintas. Casi me muero cuando me vi eso! Algunas cintas fueron enviadas por agentes y habían diez, quince actores por cassette. Tardó una eternidad...Cuando me parecía adecuado y conveniente, se lo mostraba a Stanley. Val Kilmer envió una grabación absolutamente fantástica. Decía un monólogo del libro, Short Timers. Pero Stanley ya había contratado a Matthew Modine. Buscamos desesperadamente un papel para Val Kilmer, pero no pudimos equilibrar el reparto con él." Para Kubrick, el elenco funcionaba como una partitura, no se podía introducir un instrumento disonante en el todo. ¿Y que hacía con las miles de cintas? "Las volvía a utilizar para grabar programas deportivos, partidos de fútbol. A Stanley le encantaba ver retransmisiones deportivas en la televisión."

De Full Metal Jacket, todo el mundo retuvo la extraordinaria actuación de Lee Ermey en sargento-instructor gritando sobre sus marinos insultos obscenos y muy pictóricos. Verdadero instructor en Parris Island, un antiguo de Vietnam, Ermey fue descubierto por Vitali en una anterior "Viet-movie", donde tuvo un pequeño papel: "Cuando buscábamos extras, trabajamos con lo que llamaban el ejército territorial. Son de alguna manera los soldados suplentes. Pero son gente bien entrenada. Pusimos un anuncio para reclutar y tuvimos cientos de respuestas. Y en vez de ponerlos frente a una cámara y preguntarles su nombre como en un casting convencional, tuve la idea de alienarlos en grupo tal cual habría sido el caso si realmente llegaban a Parris Island. Y Lee Ermey hizo su número. De esta manera escogíamos los que Lee Ermey pensaba que estarían bien como reclutas en Parris Island. Yo estaba allí con una cámara de video y todo lo que se veía eran imágenes movidas porque su diálogo era para morirse de risa. Exactamente como en la película. Ya habíamos encontrado un actor para el papel, que había sido marino. Lee Ermey fue nuestra tercera elección. Pero era tan perfecto! Stanley tomó todas las cintas con Lee Ermey, y había horas y horas, y anotamos todos sus diálogos, canciones, etc. Stanley escribió el diálogo a partir de estas audiencias". El aspecto documental de Full Metal Jacket  se debe en mucho a Vitali y Ermey. El papel de este último era tan esencial que Kubrick tuvo que interrumpir la filmación durante meses en espera de que pueda recuperarse de un accidente de coche. "Durante este tiempo de inactividad, Stanley me puso en la sala de edición para trabajar en la sincronización de tomas. Me comprometí más y más en diversos campos. Hicimos todos los sonidos. Éramos sólo yo y un ingeniero de sonido grabando los pasos. Con Stanley, había que aprender todo el tiempo cosas nuevas. Comenzaba diciendo cómo hacerlo, pero después de días, meses haciendo lo mismo, uno se adapta y encuentra su propio método. Sólo el resultado le importaba."

Lee Ermey durante el rodaje de Full Metal Jacket

Actor solicitado, repetidor de diálogos, luego director de casting antes de convertirse en efectista de sonido y supervisor técnico principal, el trayecto de Leon Vitali es un ejemplo perfecto del método Kubrick, basado a su vez en la desconfianza hacia los "forasteros" y la total confianza en un puñado de colaboradores sobre los cuales constantemente ampliar los ámbitos de competencia. A Kubrick no le gustaba la novedad: cuando "quería" a alguien que le daba alguna satisfacción, no lo dejaba más, sobre el principio del taller de un artesano.
Este lado artesanal, evidentemente más cerca de la flexibilidad de una pequeña estructura secreta que del modelo industrial de Hollywood, no estuvo exenta de líos y errores burlescos, lejos del mito de la organización fría y sin defectos. Vitali nos confirmará a medias el rumor de que el casting de fotos de modelos para la ceremonia de la orgía en Eyes Wide Shut se convirtió un una enorme broma cuando Kubrick y sus fieles lugartenientes se dieron cuenta de que las imágenes y los números de teléfono se mezclaron, y nadie sabía a quién le pertenecía las nalgas o pechos que Stanley había elegido tan meticulosamente. Para solucionarlo, se tuvo que comenzar nuevamente.

Contrariamente a la leyenda, Kubrick no era un modelo de orden y su escritorio se parecía más a una maraña de papeles amontonados que a la superficie limpia y racionalmente ordenada de un general antes de la batalla. Gran cineasta del trastorno de las organizaciones humanas, Kubrick sabía también introducir el grano de arena en su paciente trabajo de preparación. Pero la leyenda tiene también sus verificaciones específicas. Por ejemplo, basta con que nuestra grabadora muestre signos de debilidad para que Vitali envíe a un empleado a buscar baterías nuevas, sólo Dios sabe dónde. Diez minutos más tarde, las baterías estaban ahí: "Stanley los habría matado si le hubieran hecho eso."


Cuando empezamos a rodar, Nicole Kidman dijo que teníamos un equipo de estudiantes de cine. Era un equipo muy pequeño. Esta era su manera de mantener el control.


"Hay muchos mitos sobre Stanley. Él salía, iba al teatro, como cuando fue al teatro a ver a Nicole Kidman en The Blue Room, la obra basada en una novela de Schnitzler. A veces hacía sus compras el mismo. Pero es cierto que le gustaba, sobre todo, quedarse en casa. Stanley era una persona hogareña, eso es todo. Pero no puedes hacer una película si eres un ermitaño. Se debe estar en contacto con miles de personas, y era el caso de Stanley." Otro mito que se derrumba, los equipos gigantescos. "Cuando empezamos a rodar, Nicole Kidman dijo que teníamos un equipo de estudiantes de cine. Era un equipo muy pequeño. Esta era su manera de mantener el control. No era necesario que las cosas tuvieran una magnitud tal que él no supiera lo que estaba sucediendo. Sin embargo, es cierto que hacía una gran cantidad de tomas. Y las revelaba todas. En edición, miraba todas las tomas, una por una. Durante la primera semana, no pidió revelar todo, pero luego volvió a sus hábitos. Era más seguro de esa manera."


Informado del proyecto Eyes Wide Shut hace cuatro años, Vitali sabía que Kubrick quería esta película desde hace casi treinta años, y que finalmente poder hacerla mitigaba la decepción de haber abandonado el proyecto de la Segunda Guerra Mundial (Aryan Papers, basada en Wartime Lies, de Louis Begley) debido a la competencia Spielbergiana (La lista de Schindler). En cuanto a A.I. (Inteligencia Artificial), Vitali confirma que Kubrick la consideraba lista para grabar inmediatamente después de Eyes Wide Shut, tranquilizado por la evolución de los efectos digitales que vio en Jurassic Park. "Nunca imaginé que iba a hacer de esta novela de Schnitzler algo tan impresionante. En realidad, para mostrarle a que punto fui tan tonto, después de leer la historia, le dije que pensé que haría una película hermosa, una pequeña película de un director principiante, sin mucho dinero. Él me miró y me dijo: "No ves el panorama completo." Él ya tenía su idea. Pero nunca me explicó lo que pensaba de la historia."

Abrumado de preguntas por la sustitución de Harvey Keitel por Sydney Pollack, y la de Jennifer Jason Leigh por Marie Richardson ("Él grabó la escena, la vio posteriormente y comprendió que quería volver a grabarla de una manera muy diferente. Si ella hubiera estado disponible, ella habría grabado la escena. Stanley no cambiaba de actor así porque sí "), Vitali se contenta de confirmar las versiones conocidas. Afirma que la película estaba terminada el 7 de marzo, que faltaban algunos detalles de mezcla, y que el propio Kubrick había planeado el sistema de retoques digitales para atenuar  la prohibición establecida a menores de 17 años por la todopoderosa MPAA (Motion Picture Association of America).

Antes de dejar a Leon Vitali con sus copias y a su indeciso destino de ferviente aprendiz de repente privado de su maestro, le preguntamos cómo el cineasta Kubrick soportaba su leyenda del Dr. Mabuse del cine mundial: "Se vio obligado a leer cosas aquí y allá. Nos divertíamos mucho juntos. "!Ah, soy un verdadero misterio!", decía, o bien "!Va a darles qué pensar!" Era muy irónico sobre todo el asunto. No era del tipo de ufanarse de toda esa publicidad. Era un hombre muy simple. Si miramos sula última película, su sencillez. Son sólo gente hablando. Y no hay nada más complicado que eso".


En Eyes Wide Shut, Leon Vitali hace el papel enmascarado y encapado de un rojo papal del “maestro de ceremonia” que expulsa a Tom Cruise de la "orgía". Este papel le queda como un guante, como una capa, era la suya en el "sistema de Kubrick." "Fue su idea. Para mí, era casi una recreación". Stanley Kubrick también tenía humor.

Leon Vitali